viernes, 10 de abril de 2020

CRÓNICAS INOCUAS Nro. 5


Paquito y un gol que fue la muerte


-Estás resfriado hijito, hoy no vas a Misa y menos a la Procesión- dijo mi madre sentada al borde de la cama, buscando síntomas de fiebre en mis mejillas.

Sin mayores preámbulos me hizo tragar un jarabe asqueroso, que soportaba apurando un vaso de limonada tibia, en aquel frío amanecer de mayo.

-Si no te cuido hoy, te da una gripe de Padre y Señor Mío y faltarías una semana a clases. Tu papá te hará una excusa mañana temprano- concluyó mi vieja.

Sabía muy bien que sería inútil apelar tal decisión; cuando mi madre sentenciaba, nada ni nadie la convencía de lo contrario.

-Pero que pena...ahummm!!! ...a seguir durmiendo.

Once de la mañana. Somnoliento aún, en la puerta del baño, me encuentro con mi padre. Con voz ininteligible (se estaba lavando los dientes) y muy apurado, pretende decirme que le molesta mucho no llevarme al Estadio porque estoy resfriado.

-Escucha el partido en la radio hijito, va ha estar bueno. Me apena mucho no llevarte, pero ya habrá otros partidos a los que iremos juntos- me dijo mientras salía desesperadamente.

-Te haré una excusa por faltar a Misa y a la procesión de María Auxiliadora- terminó casi gritando y dando un apresurado portazo. Chau, Elena, se escuchó desde la calle.

-Sonreí con resignación, iba a ser mi primer partido de Selección. Me perdía el PERÚ-   ARGENTINA  y también la joda en la Procesión- pensaba, mientras me limpiaba los mocos en la   manga del pijama.

Siempre me hacía gracia ver al viejo, tan mesurado y calmo, transformarse en un “saco de nervios”, cada vez que se alistaba para ir al Estadio y luego, en pleno partido, parecía un loco: gritaba, insultaba, maldecía y gozaba increíblemente con cada gol del equipo “crema”. Pero hoy juega la Selección y dicen los tíos que se pone peor. Tá madre!.. la que me la pierdo.

Luego de dar cuenta de un platazo de tallarines rojos con su asado, harto queso parmesano,  pan bagette calientito, un vasote de chicha morada de la pitri mitri y finalmente fruta a discreción, reflexionaba sabiamente: mamá cocina riquísimo, cuídamela Diosito lindo!.

Con la barriga a punto de reventar y una envidiable expresión de felicidad en el rostro, estaba muy cómodo en el sofá de la sala, viendo en la TV., una “peli” de Roy Rogers; cuando de pronto, se apareció mi vieja y apagando súbitamente la llanura, los pieles rojas y la canción de Roy, me dijo con un tono harto conocido:

-Coco, quiero hablar contigo.

-La cagada- cuando mi vieja me llama “Coco” y no “Coquito”, la cosa es grave.
-¿Qué pasa mami?- le dije con una cara llena de candor e inocencia, digna de un Oscar de la Academia.

-No te hagas el sonso que eso me da cólera y ahorita te cae, ya sabes como soy yo. Tu me conoces, no aguanto pulgas y no soy tu Papá, él sí alcahuetea tus engreimientos... ¿Qué te pasa?!!. Porqué están bajando tus notas en Inglés?!!.

-Ahh !!. Es que mami......lo que pasa es que a veces, al  “Loro” Valencia no le entiendo ni michi.....y....

-Pero qué lenguaje es ese !!!!. Coco, hijito, tú no eras así !!!....Dios mío, una se sacrifica tanto para que estés en un buen colegio,....  porqué eso sí, el Salesiano es un BUEN !!! Colegio.......y tu aprendiendo un lenguaje de callejón. Espero que sea la última vez que te escucho hablar así, porque la próxima...¡¡zas!! te volteo la cara. Si a los 12 años me respondes de esa manera, como será cuando tengas 20. ¡¡ Qué horror Dios Mío !!.

-Y yo, con expresión de sentenciado a cadena perpetua, pensaba: Carajo!, empezó otra vez la radionovela !!!.

Y ahora, mientras plancha las blanquísimas camisas de mi viejo, la jueza detalla los antecedentes probatorios y la sentencia del ya casi, casi “peor hijo de todo el Mundo“.

-Aguanta la que se te viene y calladito nomás- pienso resignado.

-Y claro, seguro que las bajas notas se deben a toooooodo el tiempo que desperdicias viendo esa televisión de porquería, que yo ni veo, porque trabajo como una esclava para ayudar a tu padre para que a ti no te falte NADA!!. Y tú, ¿cómo agradeces ese sacrificio? Pues entre tus amiguitos, la televisión y esos “chistes” que tu padre te trae todos los días. Ah!!!! pero eso sí, a partir de mañana se acabó la televisión y hoy mismo hablo con Jorge y le digo que no te compre NUNCA MAS!!!! esos “chistes” de porquería.....

-Y no me mires así, no me mires así, no-me mires-así, que ahorita mismo te rompo toditos los que tienes escondidos encima de tu ropero, en una caja de cerveza. ¿Qué como sé yo? Tu madre LO SABE TODO,... TODO!!!, subráyalo y ya sabes, que a mí, un mocoso como tú, no me va ha engañar nunca!, nunca!!!.

-Todavía está por la mitad- pienso, al mismo tiempo que ensayo una de mis más tiernas miradas, implorándole clemencia.

-Pero no sabes la pena, la enorme pena que me da, el que no seas como Paquito.....
-Virgencita Mía, esta es la peor parte!!. Jódete por huevón!!!!- murmuro con la cabeza gacha y jalándome los pelos.

-Paquito es tan responsable, tan inteligente, cada vez que voy a la casa de Maruja, siempre lo encuentro estudiando. La verdad, es que me da envidia y pena, el no tener un hijo como Paquito que ¡SI VALORA! el esfuerzo de sus padres; subráyalo. El ¡SÍ SERA! todo un profesional. No como tú, que en el plan que vas, de basurero no vas ha pasar (hasta pitonisa era)…. La otra vez me decía Maruja, que Paquito le había dicho que quería ser médico y sentí una cosa en el corazón, como que tenía ganas de llorar... y como quisiera que tú también fueras médico y fíjate, Coco, hasta podrías estudiar con Paquito...me sentiría tan orgullosa...

A estas alturas ya había perdido la noción del tiempo y espacio. Mi cerebro, incapaz de soportar tamaña tortura mental, navegaba sordo y libre por las estrellas y el firmamento.
Sin embargo, a pesar de mi abstracción, los agudos latigazos que continuaba recitando mi ¿madre?, golpeaban cada vez más fuerte mis lacerados oídos. 

-Que Maruja dijo, que Maruja opinó, que Paquito así, que Paquito asá......

Al borde de la locura, elevaba un grito mudo: “que se vayan a la misma mierda Paquito y su mamáááá !!!!!!.”.

Finalmente y como siempre, hicimos las paces de rigor con mi mami, incluidas las lágrimas y besos de ella y las promesas mías de corrección (lógicamente con la mano derecha en la espalda poniendo “contra”).

Esperando la hora del partido, hurgaba entre los cachivaches que se apiñaban en el desván....... y de pronto, súbitamente, me encontré con mi caballito de palo; antes, inmaculadamente blanco y ahora, sucio y con la nariz rota; desnudando sus entrañas de cartón prensado y yeso. Una enorme sensación de nostalgia se apoderó de mí. Lo limpie y acaricié, acordándome de cuando yo era “El Llanero Solitario” y él “Plata”. Por cuántas llanuras polvorientas y desiertos ardientes habíamos galopado juntos, unas veces atacando y otras huyendo de Apaches, Cheyennes o Síuxs. Suspire,... suspire más fuerte otra vez. Lo acomodé con cariño, como arropándolo para dormir. Cerrando la puerta le hice adiós con los ojos húmedos. “Plata”, galopó otra vez al olvido.

Voces conocidas, calenturientas y feroces me sacuden la nostalgia y llaman mi atención; corro a la sala y para mi gran sorpresa, me encuentro con mi papá y mis tíos, Rómulo y Alfonso; sus imprecaciones incendiaban el ambiente hogareño. La vieja sale a poner orden y obedientes suspenden las maldiciones.

-Disculpa hermana, dice Romulito, pero es que no pudimos conseguir entradas... ni de reventa carajo!!!.

-Bienécho y déjense de groserías, parece que es lo único que le pueden enseñar a Coquito- sentenció mi madre dándoles la espalda y volviendo a su dormitorio.

-Si mi vieja supiera todo lo que ya sé, puede morirse en este mismo instante- pienso, disimulando una sonrisa maquiavélica.

-Mierda, Alfonso, la culpa es tuya. Para que ofreciste comprar las entradas, si no podías; me hubieras llamado y yo o el flaco, las hubiéramos conseguido ayer de reventa- decía mi tío Rómulo, visiblemente molesto.

-Ya no jodas “Chato”, replicó el “gringo” y juntando los dedos índice y pulgar los besó y elevando la mano derecha, dijo -te juro, por los Clavos de Cristo !!!, que me llamaron a una reunión y me fue imposible salir. Ya te lo he repetido cien veces, hombre !!!.

-No jodas pues cuñado, acaso no podías salir de la reunión a mear y nos llamabas- dijo mi viejo, bastante mortificado.
-Vamos, di la verdad Alfonso, pescaste a la zamba esa que venías pasteando y te olvidaste de todo.

Mientras, mi padre, ignorando aquel diálogo bizantino, manipulaba prontamente la radio.

-Rómulo, cómo vas ha decir eso frente a mi cuñado y Coquito, ¿Chato, estás loco?- respondió mi tío Alfonso, visiblemente acalorado, sorprendido y al descubierto; mientras, la cachacienta y contagiosa risa chillona de mi tío Rómulo, confirmaba su acierto.

-“Chato”, no jodas pues .......

La inconfundible voz de Oscar Artacho mutiló de golpe la discusión y todos, súbditos incondicionales del “Sinatra del Fútbol Peruano”, nos prendimos a “ver” el partido.

-Coqui, sobrino, anda corriendo y compra cuatro “cervantes”. Te agarras el vuelto.
Soy veloz como el viento...

Ahora, cuatro corazones palpitantes de emoción, estamos atentos a la narración y solamente me distraigo para observar la desesperación de ellos, cuando la pelota pasaba rozzzzzzzzzaaaaaanndo el travesaño....Mi viejo, agarrándose la nuca con ambas manos, era el fiel reflejo de la angustia. Igualito que en el estadio- pienso.

-Perú: CERO, Argentina: CERO- dictaminó la incomparable voz de Artacho.
La aguardientosa parsimonia de Raúl Goyburo, la sabiduría de Mr. Huifa y el talento del “Flaco” Rodolfo Espinar, desmenuzaban el primer tiempo.

-Chinito, apúrate, cuatro más, una “Twist” para tomar aquí nomás y un chicle “Canebo”. Apúuuuurateeee!!!!.

-Atención Oscár...atención Oscár.
-Sííí´Miguelito, adelante en planta baja...
-No hay cambios para el segundo tiempo, Oscár.  Ratifica el inefable Miguelito de los Reyes.

Cuatro “Cervantes”  más y a los once minutos...gol de Manfredi.
-Argentinos conchasumadre!!!

Otras cuatro y... que ricos “vueltos” me estaba generando el partido. Felizmente no encontraron entradas- pensaba mientras corría de vuelta al Estadio.

-Cuatro más y faltando nueve minutos para el término del match...Gol de “Kilo” Lobatón........Goooooooooooooooooooooollllllllllllllllllllllll…...Peruanoooooooooooo!!!!!!!....
Gooooooolllllllllllllllllllllllllllllll.......................Bááááááaaaaa-rring-tón el casimir perfecto... de puuuuuuuuuuuuuuuuuuralanáááaaaa.

Los cuatro saltamos al unísono, ellos se abrazaban y gritaban eufóricos.
-Goooolllll carajo!!!!!. Argentinos de mierda, Goooollllll- gritaba mi viejo. Todos felicitaban al negro “Kilo” que, de violento zurdazo, venció la resistencia del portero gaucho, Mario Agustín Cejas. Salud! salúd, carajo!!.

Por un momento se percataron de mi pequeña presencia y me abrazaron con cariño y alborotaron mis cabellos con ese gran afecto incrementado por las cervezas.

-  Pero qué barbaridad, que tanta bulla, esta casa no es un callejón y si no la respetan, los boto a todos y.... claro pues, ya están tomando otra vez!!...decía mi vieja casi sonriendo al ver la euforia de los hombres a quienes amaba muchísimo.

Pero de pronto, la estentórea voz, gime como un toro herido.
-Noooooooo, mis amigos, nooooooo!!!!. El referí, está anulando el tanto peruano...noooooo misss amigos esto es un robo!!!!!.

-Este señor, Angel Pazos está cometiendo una tremenda barbaridad. Este es un abuso incalificable!!!!- ratifica más aguardientoso que nunca, Raúl Goyburo.

-Solamente aquí en el Perú, son capaces de hacer éstas cosas. La verdad que es lamentable esta situación y más aún, cuando el equipo peruano había levantado su juego y merecía el empate- remataba el inefable “Flaco” Espinar.

-Atención Oscár, un aficionado ha saltado al campo de juego y se dirige a la carrera al referí del partido. Los guardias lo siguen con perros-policía....

El silencio total y absoluto de los cuatro, opacó por primera vez, a la voz más querida y escuchada del fútbol nacional.

Mi viejo apagó la radio y súbitamente volvimos del Estadio.

-Puta madre, siempre nos joden, carajo!!!!- gritó con rabia e impotencia.
-Felizmente no compre las entradas- se excusaba aliviado mi tío Alfonso.
-Uruguayo de mierda!!!. Claro, siempre tiran para sus compadres. Hijo de puta!!-. Los ojos saltones y desorbitados de mi tío Rómulo, destilaban su evidente congoja y frustración.
-Vamos donde el “Chino” Juan, el partido se fue a la mierda!!!- sentenció colérico mi viejo, enfundándose dentro del saco de casimir. 

Los tres salieron maldiciendo. Ni siquiera se despidieron de mí y menos de mi vieja. 
En fin, tenía como saldo tres Twist, dos Canebo y Cinco soles...!! Era casi millonario.

Otra vez acomodado en el sofá de la sala, viendo la TV., me sorprendo ante una noticia que, mis doce años no logran comprender aún en toda su magnitud:
  
¡¡¡FLASH!!!  EN EL PANAMERICANO

Cuarenta muertos y cuantiosos heridos, fueron el resultado de los violentos disturbios ocasionados el día de hoy en el Estadio Nacional, durante el partido de fútbol que disputaban, por la clasificación a los Juegos Olímpicos de Tokio, las selecciones nacionales de PERÚ y ARGENTINA. El árbitro Ángel Pazos, de nacionalidad uruguaya, invalidó el legítimo tanto obtenido por el equipo peruano a los 36 minutos del segundo tiempo, con el cual igualaba el score.

Esta situación, generó la protesta masiva de la concurrencia que colmaba las instalaciones del coloso de “José Díaz”. La situación se agravó cuando un aficionado, identificado inicialmente como “Negro Bomba”, salto al campo de juego con intención de agredir a juez del partido, siendo repelido inmediatamente por el Cuerpo Policial. 

Luego de darse por finalizado el partido, con el objeto de dispersar a la concurrencia enardecida y evitar mayores incidentes, La Policía procedió a lanzar bombas lacrimógenas a las tribunas. Al parecer y por versiones, aún no confirmadas, las puertas del Estadio se habrían encontrado cerradas, situación que, originó contusos de gravedad y el lamentable deceso de muchos aficionados al ser aplastados por la muchedumbre.

La turba, en los alrededores del primer escenario deportivo nacional, realizó actos vandálicos en protesta por el accionar policial.

Mayor información, en cualquier momento....

- Salud Alfonso!!. Argentinos de mierda!!!.
- Salud Flaco!!. Uruguayo hijo de puta!!!.
- Salud Rómulo!!. Siempre los mismos cojudos. Hasta cuándo, carajo!!!!
- Chino, tráete un par más....

Flash!!!... Hasta el momento se han contabilizado setenta muertos......

Flash!!!...El aficionado que trató de agredir al juez del partido que hoy disputaron las Selecciones de Perú y Argentina en el Estadio Nacional, fue identificado como Melasio Vásquez, alias “Negro Bomba” y se desempeña como guardián de un conocido prostíbulo del Callao.  

La cifra de fallecidos es ahora de ciento diez muertos y decenas de heridos....

Flash!!!.. Se ha confirmado que el Jefe Policial de Guardia en el Estadio Nacional, Coronel Jorge Azambuja, fue quién ordenó el lanzamiento de las bombas lacrimógenas a las tribunas repletas de aficionados....

Doscientos, doscientos cincuenta, doscientos ochenta..........
Flash!!!…Trescientos dieciocho muertos....

Y mi madre abrazándome, llorando y dando gracias a la Virgen Santísima, recibía a mi abuela Aída, la cual, casi histérica, le pedía ir a buscar a mi padre a los hospitales, sin escuchar del todo a mi vieja que, entre sollozos, le decía -que no mami, Jorge no llegó a ir al Estadio; -que nó, que sí fue, que tu me engañas Elena; -que no mami, que estuvo escuchando el partido aquí con Rómulo y Alfonso y ahora seguro están tomando en la bodega y seguro que ni saben lo que ha pasado.

-Gracias Señor de las Caídas, gracias Padre Urraca- gimoteaba mi abuela temblorosa, mientras me estrujaba y besaba, inundando mi cara con sus lágrimas de amor y temor.

-Gracias María Auxiliadora- constantemente repetía mi madre, besándome por enésima vez... y yo también, ya bastante zarandeado, besuqueado y asustado, daba gracias a la Virgen, sin poder percatarme del todo, de la terrible catástrofe que jamás olvidaría.
 
- Ustedes sabiendo de mueltos hoy en el estadio?. Sabiendo?...
- Chino, no hables cojudeces; el único muerto es el equipo peruano porque no va a las Olimpiadas.
- No Jolge, mueltos diciendo pol la ladio, pué calajo!!. Oye, ya telminando. Ya yo celando pué!!.
- Hip, ya Chino, no jodas y tráete las del estribo.
- Salud Alfonso!!..... argentinos de mierda!!!. Hip.
- Salud Rómulo!!....Siempre los mismos...hip........cojudos. Hasta cuándo, hasta cuándo..hip......., carajo!!!!

Pepe Fernández
07 de Junio de 1983

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