A Felipe, mi hermano…
Negro de mi corazón, hermano del alma, el sábado 16 al mediodía te llamé y luego de conversar sobre nuestros achaques y otros, llegamos a un punto de convergencia espiritual, íntimo, personal, pero que apareció de pronto, de muy dentro y surgió diáfano y transparente. Me pediste que envíe a tu WA lo ofrecido y así lo hice, sin saber que era un regalo, no para ti, sino para mí, el de entregarte un aporte como amigo y hermano que sé ahora te habrá ayudado a transitar ese hermoso viaje supremo, infinito, a la verdadera vida después de la vida, al camino divino, cósmico. Gracias por el privilegio.
A veces el tragicómico andar de la vida nos encierra sorpresas dolorosas, intensas, que parecen tener como misión hacer aún más bellos los momentos felices, los gratos recuerdos. Contigo hermano de vida, hemos pasado muchos momentos que ahora son anécdotas sabrosísimas y que iré desmenuzando de a pocos, antes de que la maraña del tiempo las opaque.
No quisiste que fuera de los primeros en enterarme de tu partida, más bien fui de los últimos en sentir ese latigazo lacerante que me ha marcado tu ausencia física. No sé si agradecerte o putearte por ello, pero todo tiene su porqué en la vida, no hay algo que sea producto del azar, es mi modesta opinión que corroboraré cuando nos volvamos a encontrar.
En nuestras conversas personales, muchas veces reímos y lloramos juntos; como no recordar tus consejos sinceros, de hermano, que me hicieron recapacitar y tomar decisiones personales, que es lo más difícil y que marcaron mi vida, pero que a su vez, fue siempre lo más acertado y maduro que pude hacer. Gracias otra vez, hermano.
Hace unos minutos, como sabes, acabamos de terminar una larga conversa con parte de ese grupo de amigos, hermanos íntimos que siempre estuvimos juntos: Lucho, JC, Yuri, Manuel, Lucho Arévalo, Franklin y yo. Hablando y viendo imágenes acuosas de amigos entrañables que solo hablábamos de tus humildes grandezas, de tus virtudes entrañables, de tu carisma innato para agrupar a la gente; de tu amor por tus hijos y esposa, por tus hermanos. Mis más sinceras condolencias a todos ellos.
Ayer en ese mismo cónclave, el Cholo colgó algunas fotos y un par de videos en que se te ve vital y alegre, como siempre, bailando con dos pies izquierdos, pero con una gracia que Travolta palidecería de envidia al verte. En fin Negro, hermano, hay cientos de anécdotas que hemos recordado someramente entre lágrimas y sonrisas y nos hemos prometido que pasaremos esta etapa sucia y absurda, para juntarnos en tu nombre y recordarte como siempre, con ese afecto amical con que rebalsabas e inundabas nuestras reuniones y las de la Promo '68, con la cual también nos juntaremos para recordarte, hermanados más que nunca.
Elegiste irte en Mayo, un mes emblemático para nosotros los Salesianos. Bien hecho, Felipe..!!
Felíz viaje, hermano de mi corazón. Cuando terminemos nuestras misiones acá, nos volveremos a juntar, llenos de alegría. Separa mesa, Negro querido.
Mayo del 2020
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